UN ENCUENTRO CON CRISTINA MAÑAS y JAVIER RODRIGUEZ


Conozco a Cristina y Javier desde sus inicios como pareja y he sido testigo de su evolución. Creo recordar que en ya 2005 viajaban a Sagunto donde Amparo y yo organizábamos el Trofeo Camp de Morvedre de baile deportivo. Allí estaban ellos con el autobús de Mambo Swing, lleno de parejas juveniles y junior animando la competición. Son nuestros socios 527 y 526, y actuales campeones de España profesional latinos. Su cita más importante en el futuro inmediato que preparan con cariño el Campeonato de Europa WDSF-PD latinos que tendrá lugar en Cambrils el próximo 27 de Abril. Teníamos pendiente una charla y recientemente, aproveché un viaje a Madrid para visitar la noche de Mambo Swing y reunirme con ellos. Esta entrevista es fruto de nuestro encuentro.
                                                                                                       Vicent Mengual

V.M. Vamos primero a los orígenes. ¿Cuándo y cómo comenzasteis a bailar? ¿Empezasteis ya juntos o tuvisteis otras parejas antes? 
Cristina.– Tanto Javier como yo tuvimos diferentes parejas hasta llegar a la máxima categoría. Ya éramos de categoría A cuando Karina Rubio nos propuso que comenzáramos a bailar juntos tras vernos bailar una salsa en la boda de Valeri Ivanov y María José Aguilar. Karina apreció un feeling interesante entre nosotros para el baile (que, por cierto, ya habíamos iniciado una relación sentimental) 
V.M. Así pues tuvisteis una buena madrina y como espectadores todos lo hemos celebrado ¿Siempre habéis bailado latinos o también practicasteis otros estilos? 
Cristina.- Al principio comenzamos con los 10 bailes, y fue más adelante que nos decantamos por el baile latino. Además de baile deportivo Javier y yo hemos practicado siempre diferentes estilos de baile. Especialmente yo soy amante de la kizomba y la bachata. 
Javier.- Pero bailamos de todo. Tenemos una compañía de baile en la que abarcábamos todos los estilos. 
V.M. El tiempo, especialmente si se aprovecha con constancia y dedicación, repercute en la calidad y la madurez del baile ¿Cuántos años lleváis bailando en competición? 
Javier.- Entre amateur y profesional llevamos alrededor de 17 años bailando, juntos 10 años. 
V.M. ¿Y en cuantas competiciones aproximadamente podríais estimar que habéis participado? 
Cristina.-Podemos estimar que entre competiciones nacionales e internacionales, en España y en el extranjero, habremos participado en alrededor de unas 300 competiciones. 
V.M. La perseverancia y la continuidad son excelentes aliados de las parejas de baile y vosotros las habéis tenido. Pero en tantos años, con tantas competiciones, tal vez habéis tenido momentos de cansancio y pensasteis en daros una tregua…. 
Cristina.- En tantos años como llevamos bailando hemos tenido momentos de todo tipo, entre ellos algunos en los que nos sentíamos cansados, defraudados y sin ganas de seguir bailando. Sin embargo siempre ha podido más el amor que teníamos por el baile. Este deporte conlleva mucho sacrificio, nos han acompañado tanto malos resultados como buenos, y poco a poco hemos aprendido a ir asumiendo unos y otros. 
Javier.- También somos conscientes de que hemos aprendido más de los, digamos, fracasos, que de los éxitos. Realmente, la idea de dejar de bailar nunca la hemos contemplado realmente. 
V.M. Ejecutar los cinco bailes seguidos dando el máximo en todo momento supone un gran esfuerzo que los bailarines no deben mostrar. ¿Cómo os preparáis físicamente para ello? ¿Solamente entrenáis bailando o también tenéis algún otro tipo de entrenamiento? 
Javier.- Otra cosa que hemos aprendido en todos estos años de competición es que la preparación física es tanto o más importante que el baile en sí. De hecho le dedicamos el mismo tiempo a la preparación física que a los aspectos técnicos. Es imposible mostrar una buena técnica si físicamente no estás preparado para hacerlo. La fatiga hace que puedas dar la mitad de ti o incluso menos. 
Cristina.-Estoy de acuerdo. La preparación física permite que puedas dar el 100% de tu potencial técnico y artístico. Javier y yo tenemos un entrenador personal que nos prepara físicamente tratando de actuar sobre el déficit de cada uno, en el área que sea, para mejorarla. Nos da las pautas alimentarias y nos mide los niveles del cuerpo cada dos semanas. 
V.M. Y respecto de la preparación psicológica, de la disposición mental para enfocar la competición ¿qué consejos podríais dedicar a las parejas noveles?
Javier.- Para nosotros, psicológicamente, lo más importante es la concentración, el autocontrol y la tranquilidad a la hora de enfrentarte a pruebas importantes. La confianza en ti mismo y la seguridad de hacer en competición lo mismo que has entrenado previamente. A menudo vemos parejas que en competición quieren hacer más de lo que han entrenado y eso es un grave error, puesto que de esta manera se muestran completamente fuera de control, para mí eso es un claro síntoma de que no confían en lo que han trabajado antes y esto es algo que hay que aprender.  
V.M. Posiblemente la respuesta a estas preguntas pueda ser leída con especial interés, viniendo de una pareja de gran experiencia como vosotros. Hay parejas que parecen bailar para los jueces mientras que otras lo hacen para el público ¿Cuál es vuestro caso?
Cristina.- Yo nunca he compartido la idea de que haya que bailar para los jueces. Prefiero bailar para el público y para mi pareja. Al fin y al cabo el público es el gran espectador y sin público no hay competición. Llegar a transmitir sentimientos es lo más satisfactorio que un artista experimenta. Pienso que el juez está para valorar un conjunto de cualidades, y si consigues atraer la atención del público también lo harás de los jueces sin necesidad de dirigirte sólo a ellos.  
V.M. Me gusta que hayas completado mi pregunta al añadir “para mi pareja”. Una cuestión similar podría ser la siguiente ¿Si tuvieseis que elegir entre ser los favoritos del público pero no ganar la competición o vencer sin ser los predilectos del público, qué preferiríais?
Javier.– Sin duda, en el momento en el que nos encontramos ahora, preferiría cien veces ser los preferidos del público. La verdad es que en los comienzos siempre le das más importancia los resultados pero con el tiempo ese ese sentimiento cambia completamente, y es el reconocimiento lo que más y mejor te hace sentir.  
V.M. De hecho, ¿podéis sentir la reacción del público cuando estáis bailando? Y respecto de los jueces ¿qué sentís cuando bailáis, sabiendo que os están escrutando cada acción, cada movimiento? 
Cristina.– Podemos sentir perfectamente la reacción del público cuando estamos bailando y es de lo más satisfactorio que se puede experimentar. En cuanto a los jueces hace mucho tiempo que dejamos de sentir ninguna presión. Por supuesto siempre intentamos dar lo mejor de nosotros pero no por el hecho de que un juez nos esté inspeccionando, si no por nosotros mismos y por nuestro público.  
V.M. ¿Cuál es vuestro baile preferido? De otra manera, ¿si en una final os dieran a elegir un baile como presentación, preferiríais alguno en particular? 
Javier.– Nuestro baile preferido es, sin duda, el cha-cha y lo elegiríamos en cualquier presentación. 
V.M. No os sorprenderá que os diga que no me extraña. Siempre se ha dicho la palabra que mejor define el carácter del cha-cha es “simpático”. Y yo opino que la simpatia es uno de los rasgos de vuestra personalidad que transmitís en la pista. 
Cristina.- Gracias Vicent. 
V.M. Os lo digo como lo veo. Pero de los dos ¿Quién es más racional y lógico y quien más emocional o intuitivo? ¿Y cómo se traducen esas diferencias si existen en vuestra planificación, en vuestros entrenamientos, en vuestro baile? 
Cristina.– Buena pregunta. Aunque creo que tenemos una mezcla de ambas cualidades, tal vez yo soporte más la parte racional y lógica. Creo que es mi caso. Sí que es verdad que suelo ser yo la que planifica y mantiene la continuidad de los entrenamientos. Javier es la paree más emocional, intuitiva y artística.  
Javier.- (sonriendo) Nada que añadir. 
V.M. ¿Qué característica de vosotros como pareja es la que más destacaríais?
Cristina.-Volviendo a nuestros orígenes como pareja destacaría el feeling que tenemos, también haber asentado un estilo propio que, considero, nos hace reconocibles de forma clara. Somos bastante raciales y eso hace que la pareja Javier y Cristina sea genuina. 
V.M. Me gustaría que explicases el concepto “raciales” para los lectores 
Cristina. Es un sinónimo de pasional, fuerte, arraigado y bravo, algo salvaje.  
V.M. Tal vez opuesto a frio, calculador, falto de expresión, por ejemplo. Creo que es un concepto que se aplica a otros deportes pero bajo la forma “de raza”. Recuerdo la expresión “es un futbolista de raza”, describiendo que se entrega con pasión en los partidos. 
Javier.- Si, latino, a fin de cuentas, muy español. De hecho en el extranjero nos conocen como “los españolitos”. 
Cristina.– Por supuesto sabemos que no le puedes gustar a todo el mundo, para algunos serás increíble y para otros tal vez demasiado fuerte y duro. No hay problema hay que aprender a convivir con las opiniones de todos. 
V.M. Y considerados individualmente, Javier ¿qué es lo que más te gusta de Cristina?, ¿qué es lo que más valoras? 
Javier.– Lo que más me gusta en Cristina cuando bailo es la pasión que pone en cada paso, en cada momento, en cada acción. No hace nada a medio gas, lo interpreta al máximo, con máxima intención. Para mí, una maravilla. 
V.M. Cristina, ¿Y qué puedes decirnos tú de Javier?
Cristina.– Aprecio mucho su talento natural para conseguir que todo se le vea bonito, creo que es un artista nato poniéndole a todo su toque particular. Creo que Javier consigue que nuestro estilo se muestre con claridad. 
V.M. Me gustaría que, desde vuestra experiencia, comparaseis el baile amateur y profesional en cuanto a enfoque, prioridades, responsabilidad, madurez, etc. ¿Habéis percibido diferencias que puedan influir en el baile de una pareja cuando pasa a profesional? 
Javier.– Siempre nos han inculcado que el baile profesional es de más calidad y e menos potencia que el amateur. Aunque no estamos totalmente de acuerdo con esta afirmación, si es cierto que, como profesionales, una limpieza y un nivel de detalle mayor, y un estudio más profundo de cada movimiento, pero sin abandonar nuestra potencia como amateur. En la combinación está el éxito, creemos. 
V.M. Cómo competidores vivís emociones bailando en la pista, esperando puntuaciones y desde luego experimentáis fuertes sensaciones tras el desenlace. ¿Cómo son esas emociones en comparación con las que sentís cuando compiten las parejas que entrenáis? 
Javier.- Un buen resultado siempre te llena de alegría ya sea nuestro o de nuestros alumnos, aunque no somos de grandes celebraciones- La competición es un electrocardiograma, un día puedes ganar tú y al siguiente otros. Somos humanos y no siempre se baila de la misma manera, ni siempre te sientes con la misma energía, y en estos últimos 11 años como entrenadores hemos aprendido que hay que tomarse cada resultado con humildad. 
Cristina.-Solemos usar grabaciones en video tras las competiciones y somos nuestros jueces más exigentes evaluándonos a nosotros mismos. Puedes haber quedado muy bien y no gustarte en el video y eso es lo que siempre nos ha preocupado: que el baile sea bueno independientemente del resultado, que no siempre se corresponde con el nivel que has dado en pista.
V.M. Imagino que las sensaciones se agigantan cuando está en pista Angel, el hijo de Cristina y actual campeón de España junior 2 latinos? 
Cristina.-Evidentemente como madre me encanta que mi hijo baile pero nunca me lo he tomado muy a pecho. Por supuesto que me emociono en muchas ocasiones y que también me puedo enfadar en otras, pero no me han preocupado los resultados negativos ni he sufrido especialmente por su rendimiento. Siempre que veo bailar a Ángel me siento orgullosa de él, lo haga bien o mal. Llegó a mi vida con 17 años y que él ahora sea campeón es el resultado de que me haya acompañado a tantísimos entrenamientos.  
V.M. Entre vuestro baile, el de las parejas que entrenáis y la gestión y organización de la escuela cuesta pensar que tengáis mucho tiempo para otras actividades no relacionadas con el baile. ¿Tal vez nos sorprendáis con algo? Javier.-Como bien dices queda muy poco tiempo para lo no relacionado con el baile, la verdad es que algunas veces pienso que va llegando la hora de vivir un poco más nuestra vida dando paso a otras emociones, pero por ahora y hasta que colguemos los zapatos todo indica que seguiremos completamente volcados en esta pasión que es el baile.  
V.M. Al menos, sé que Javier se ha puesto a estudiar chino mandarín ¿cómo van tus progresos?
Javier.- Sí, estoy en el nivel 3 pero no lo llevo como yo quisiera. Me cuesta seguir con la programación y no practico lo suficiente. Y más ahora que se acerca el Campeonato de Europa. Espero que no se me olvide lo aprendido. 
V.M. En cuanto a la gestión de Mambo Swing ¿Dirigís la escuela juntos o hay alguien de los dos que dedica más tiempo a cuestiones de administración?
Cristina.- Realmente en Mambo Swing somos un gran equipo de varias personas y cada uno nos ocupamos de una cosa, estamos muy orgullosos de contar con gente de absoluta confianza con unos valores enormes y una capacidad increíble para hacer grande todo lo que organiza. Para mi cada una aporta su granito de arena y entre todos hacemos una gran montaña.
Mambo Swing se convierte en sala de baile por la noche. Les deseo un feliz Campeonato de Europa el próximo abril y aprovecho el pasodoble que suena para solicitar a Cristina -usando el protocolo clásico- que me conceda este baile.

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